La situación de Haribo en contexto con el Compliance.

Cumplimiento normativo en Alicante.

tener un buen sistema de Compliance resulta imprescindible si quiere uno asegurarse de que no tropezar con determinadas situaciones no deseadas. Se publicaba este noviembre una noticia que bien nos sirve para ilustrar esto mismo.

Este artículo del periódico El País nos habla de la conocida firma de chucherías Haribo.

Cumplimiento normativo en Alicante.

El fabricante ha decidido abrir una investigación sobre las condiciones de trabajo en una plantación de cera de carnaúba en Brasil tras descubrir a través de un reportaje de una televisión alemana que en ella trabajan menores de edad en condiciones deplorables.

“Estamos escandalizados y consternados por los testimonios recientes sobre el tratamiento a los trabajadores de los proveedores de cera de carnaúba en Brasil”, ha dicho en un comunicado la compañía, y explicó que abrirá en breve una “investigación independiente”.

Efectivamente una investigación a la altura de las circunstancias servirá para identificar el problema y con suerte eliminarlo, pero el hecho de que la prensa nos haya hecho conscientes de esta situación a nosotros, que somos potenciales consumidores de su producto o incluso potenciales socios de la marca, ha causado (como es evidente) un terrible daño reputacional, que bien podría devenir en pérdidas cuantiosísimas (podría darse el caso de que alguno de sus distribuidores decidiera dejar de hacer tratos con ellos, o de que centenares de familias, escandalizadas, dejen de comprar sus productos).

Y es que el verdadero daño al que esta empresa no es el hecho en sí, ni tan siquiera la multa a la que podría enfrentarse, sino este daño reputacional que ya ha empezado a causarse, y que sin duda se verá agravado si efectivamente se acaba condenando a la empresa por un delito tan poco ético.

No debería hacer falta ni decirlo; un buen sistema de compliance es la herramienta más efectiva con la que una empresa puede evitar encontrarse en una situación como esta, o con la que al menos podría evitar gran parte de este daño reputacional del que ya hemos hablado. La famosa frase no podría ser más cierta:

Si crees que mantener un sistema de compliance es caro, espera a ver lo que te puede costar no tenerlo.

 

Escrito en Elche, Alicante, a 29 de noviembre del 2017.

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